Me analizas con un rastro de miedo e intentas descubrir como funciono, cual será lo próximo que haga. Mas mi postura es hierática y mi respiración tranquila.
Cambias de táctica, intentas descubrir que reflejan mis ojos, que secretos guarda mi mirada.
"¡Oh! ingenua criatura, mis ojos hace mucho que dejaron de reflejar la verdad. Mientras que mis secretos están a buen recaudo, enraizados en mi alma."
Su inocencia me recuerda a mi pasado. A los días tranquilos en los que no había luchas ni problemas. A los días en los que mis ojos aún brillaban y me comportaba de forma natural con lo que me rodeaba. A los días en los que no necesitaba ser un arma.
Siento un leve peso dentro y me asaltan algunos recuerdos esta vez de carácter doloroso, seguidos de emociones encontradas que desean reflejarse fuera, buscar consuelo en la noche que las rodea.
Rápidamente cierro el grifo del que surgen con diestra experiencia y ni una gota salpica la quietud de mi mirada.
Sonrío levemente, con ligeros trazos de melancolía.
Sólo eso es necesario para que se rompa el hechizo y esta vez si, desaparezca de mi vista.
Contemplo en silencio el lugar en el que antes estabas.
"Esta vez has sido sabia. Disfruta del bosque, de la tranquilidad de tu existencia."
Pero en el fondo se que volverás, volverás como ya lo he visto muchas otras veces en el pasado. La curiosidad te vencerá y volverás a intentar sondear lo que se refugia tras mi alma.
Suspiro levemente apenado.
"La curiosidad mató al gato"
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